23 de enero de 2025, ChatGTP se cayó en todo el mundo. A través de las redes sociales los usuarios expresaban el contratiempo para poder acceder a una herramienta que se usa principalmente para cuestiones laborales o de estudio.
En el día internacional de la educación, UNRIC para Francia y Mónaco publica una conversación sobre educación e inteligencia artificial con ChatGTP.
El Día Internacional de la Educación, celebrado el 24 de enero, está dedicado este año a la Inteligencia Artificial (IA). Hemos planteado nuestras preguntas sobre este tema a ChatGPT, quien comparte «su» perspectiva sobre los impactos positivos y negativos de la IA en la educación.
En su opinión, ¿cuáles son las principales contribuciones de la IA al sistema educativo?
ChatGPT: La IA representa una oportunidad increíble para mejorar la educación en varios niveles. En primer lugar, permite la personalización del aprendizaje. Cada estudiante progresa a su propio ritmo, y gracias a la IA, se pueden adaptar las lecciones, los ejercicios y los contenidos educativos en función de las fortalezas y debilidades de cada uno. Por ejemplo, plataformas como Khan Academy o Duolingo ya utilizan algoritmos que ajustan los ejercicios según el desempeño del estudiante, ofreciendo así una experiencia a medida.
¿La IA también puede desempeñar un papel en la accesibilidad y la inclusión escolar?
ChatGPT: Absolutamente. La IA contribuye a hacer la educación más accesible e inclusiva. Tomemos como ejemplo la traducción automática: permite a los estudiantes no hispanohablantes acceder a contenidos educativos en su lengua materna, favoreciendo así su integración. También existen soluciones innovadoras para estudiantes con discapacidades, como herramientas de síntesis de voz, software de aprendizaje en braille o asistentes virtuales que ayudan a quienes tienen dificultades de aprendizaje, como la dislexia.
Además, la IA ofrece apoyo escolar continuo gracias a los chatbots educativos. Estos asistentes virtuales pueden responder a las preguntas de los estudiantes las 24 horas del día, los 7 días de la semana, ayudándolos a comprender mejor los conceptos abordados en clase. Esto es especialmente útil para aquellos que necesitan más tiempo para asimilar ciertas materias o que no siempre pueden contar con un apoyo en casa.
¿Qué aporta la IA a los docentes?
ChatGPT: La IA no está aquí para reemplazar a los docentes, sino para apoyarlos y enriquecer sus prácticas pedagógicas. Por ejemplo, los algoritmos pueden analizar los resultados de los estudiantes e identificar los conceptos que presentan más dificultades. Esto permite a los docentes adaptar su enfoque y enfocar mejor sus intervenciones.
Además, la IA fomenta la innovación pedagógica. Gracias a la realidad aumentada y la realidad virtual, se pueden crear experiencias inmersivas que hacen que el aprendizaje sea más interactivo. Imagina a un estudiante en una clase de historia que, en lugar de leer un manual, pueda explorar una recreación 3D de la antigua Roma mediante un casco de realidad virtual. ¡Es una forma completamente nueva de enseñar, mucho más atractiva!
Por último, la IA facilita la automatización de tareas administrativas, liberando tiempo para los docentes. La corrección de exámenes, la organización de horarios o el seguimiento del desempeño de los estudiantes pueden optimizarse con herramientas inteligentes. Esto permite a los profesores concentrarse más en el acompañamiento pedagógico y la interacción humana, que siguen siendo el núcleo del aprendizaje.
La IA también supone riesgos. ¿Cuáles son los desafíos a superar para una integración exitosa de la IA en la educación?
ChatGPT: Es una pregunta esencial. La IA es una oportunidad formidable, pero su integración debe ser reflexiva y estar regulada. Uno de los principales desafíos es la protección de los datos. La información de los estudiantes y los docentes debe estar segura para evitar cualquier riesgo de uso indebido.
Luego está la cuestión de la igualdad de acceso. No todas las escuelas cuentan con los mismos recursos tecnológicos, y hay que asegurarse de que la IA no amplíe las desigualdades entre centros bien equipados y aquellos que no lo están.
Otro punto de atención son los sesgos algorítmicos. Si los sistemas de IA están mal diseñados, pueden reproducir desigualdades existentes y perjudicar a ciertos estudiantes. Por lo tanto, es crucial desarrollar algoritmos éticos y transparentes.
Finalmente, hay que tener en cuenta que la IA debe ser una herramienta complementaria, no un sustituto de la enseñanza humana. La interacción con un docente, los intercambios con compañeros de clase y el pensamiento crítico siguen siendo pilares fundamentales del aprendizaje. La IA puede enriquecer esta experiencia, pero no puede reemplazarla.
Algunos expertos están preocupados por el impacto de la IA en las habilidades de los estudiantes. ¿El uso creciente de estas herramientas no corre el riesgo de hacer que los estudiantes sean más pasivos intelectualmente?
ChatGPT: Es una pregunta legítima. Como cualquier tecnología, su impacto depende de cómo se utilice. Si se emplea de manera pasiva, por ejemplo, copiando y pegando respuestas, existe efectivamente el riesgo de que los estudiantes pierdan habilidades esenciales como la curiosidad intelectual, el análisis crítico y la capacidad de síntesis.
Pregunta: ¿Cómo utilizar la IA para fortalecer el pensamiento crítico en lugar de debilitarlo?
ChatGPT: La IA puede ser una excelente herramienta para desarrollar el pensamiento crítico si se utiliza correctamente. Por ejemplo, en lugar de simplemente dar una respuesta, algunas herramientas pueden ofrecer varias perspectivas sobre una cuestión, lo que anima al estudiante a comparar diferentes enfoques.
Los docentes también pueden motivar a los estudiantes a utilizar la IA para generar hipótesis y luego pedirles que justifiquen, critiquen o complementen esos resultados con fuentes externas.
Pregunta: ¿La IA cambiará la forma de enseñar?
ChatGPT: Exactamente. El docente del futuro no será reemplazado por una IA, sino por un docente que sepa utilizar la IA. Esta tecnología debe verse como una herramienta que amplifica el conocimiento y no como una amenaza. La IA no debe ser un pretexto para reducir los presupuestos educativos, ya que esto podría deteriorar la calidad de la enseñanza.
En algunos países en desarrollo, la IA podría utilizarse para suplir la falta de docentes, pero esto no debe conducir a un modelo completamente automatizado que prive a los estudiantes de la riqueza de la interacción humana.

