Sobrepeso

La falta de actividad física es un factor de riesgo que contribuye al sobrepeso. Se sabe que un 23% de los adultos y un 80% de los adolescentes obesos no se mueven lo suficiente, pero no hay datos comparables para niños pequeños. Sin embargo, se sabe que la primera infancia es un periodo “de rápido desarrollo físico y cognitivo” , en el que se adquieren hábitos y rutinas que “pueden marcar los niveles de actividad física durante toda la vida”.

Para elaborar las recomendaciones, la OMS ha estudiado 277 artículos médicos y 10 estudios en cinco países con casi 7500 participantes.

Según los estudios disponibles, los beneficios de pasar menos tiempo viendo la televisión o jugando videojuegos incluyen la “reducción de adiposidad (grasa), mejor desarrollo motor y cognitivo y salud psicosocial”.

La actividad física debe comenzar en los primeros meses de vida. Pasar 30 minutos al día boca abajo ayuda a los bebés a fortalecer el cuello y la espalda, mejorando sus movimientos y reduciendo las posibilidades de deformaciones en el cráneo. Además, si los bebés pasan al menos cinco horas al día moviéndose libremente, se reduce el tejido adiposo. 

Además, la OMS distingue entre el tiempo que el niño pasa solo, frente a una pantalla, y el tiempo que pasa haciendo alguna actividad tranquila, pero acompañado de una persona adulta. Leer a un niño o contarle cuentos, mientras está sentado o tumbado, ayuda con su desarrollo intelectual.