Myanmar: “Algunas de las personas afectadas siguen durmiendo en las calles por miedo a volver a sus casas”

Más de 6,3 millones de personas en Myanmar necesitan asistencia humanitaria y protección de forma inmediata tras el devastador terremoto de magnitud 7.7 que azotó el país hace tres semanas.  De ellos, 4,3 millones ya se encontraban en situación de necesidad en las zonas afectadas y ahora requieren un apoyo mayor.

La situación sigue siendo muy dramática. Algunas de las personas afectadas siguen durmiendo en las calles por miedo a volver a sus casas pero otras no tienen ni siquiera donde volver”, Narciso Rosa Berlanga es miembro del equipo UNDAC (Equipo de las Naciones Unidas Para la Evaluación y Coordinación en Casos de Desastres ) desplegado en la región de Mandalay, Sagaing.

Casas, escuelas, hospitales y vital infraestructura destrozados en las regiones de Mandalay, Nay Pyi Taw y Sagaing, y en el estado meridional de Shan donde viven 17 millones de personas y que es conocido como el corazón de las regiones productoras de alimentos de Myanmar .

El seísmo destruyó campos y almacenes de grano. Millones de cabezas de ganado están en peligro y los agricultores se enfrentan ahora a la pérdida tanto de su cosecha como de su única fuente de ingresos, en un país donde 15 millones de personas padecen inseguridad alimentaria.

Narciso explica que la Comunidad Internacional se ha movilizado para proveer comida, agua potable, medicinas, atención sanitaria y apoyo para los más vulnerables como; mujeres, niñas, personas con discapacidad y personas mayores. Pero las necesidades siguen siendo grandes. “Hemos movilizado todos los recursos pero necesitamos más”, añade.

Los equipos de búsqueda y rescate, junto con equipos médicos de emergencia llegaron al epicentro del terremoto pocas horas después del desastre.  Y empezaron a distribuir alimentos de emergencia 48 horas después del terremoto. Los organismos de las Naciones Unidas, las ONG y los socios humanitarios movilizaron rápidamente la ayuda .

“Hacemos un reclamo a la Comunidad Internacional para  que siga apoyando y que no se olvide esta crisis que se junta con la crisis que ya sufría el país de una manera muy aguda”. Desde la región de Mandalay, Sagaing, el equipo de las Naciones Unidas Para la Evaluación y Coordinación en Casos de Desastre, diseñado para ayudar a las Naciones Unidas y a los gobiernos de los países afectados por desastres durante la primera fase de una emergencia, continúa trabajando para dar cobertura a las necesidades más urgentes de la población afectada. 

 

Más de 3.500 personas han muerto, casi 5.000 han resultado heridas y más de 200 siguen desaparecidas. Las Naciones Unidas y sus socios humanitarios están trabajando día y noche para superar los inmensos desafíos, aprovechando una amplia red de socorristas locales, organizaciones nacionales y socios internacionales para llegar a las personas devastadas por los terremotos.

 

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